La Dirección General de Tráfico alerta sobre una preocupante realidad: la mayoría de motoristas, incluso los más experimentados, sigue asumiendo riesgos al volante. Exceso de velocidad, maniobras peligrosas y falta de formación agravan la siniestralidad.
Un reciente estudio de la Dirección General de Tráfico (DGT), elaborado por Sigma Dos a partir de más de 500 entrevistas, arroja luz sobre un tema tan relevante como incómodo: el perfil real del motorista en España y su relación con la siniestralidad. Lejos de los tópicos, los datos revelan una realidad compleja en la que experiencia y percepción del riesgo no siempre se traducen en una conducción más segura.
Uno de los datos más significativos del informe es que uno de cada cuatro motoristas ha sufrido al menos un accidente en la última década. Lo más llamativo es que esta cifra se mantiene estable independientemente del sexo, la edad o los años de experiencia. Es decir, ni la veteranía ni la juventud parecen marcar una diferencia clara cuando se trata de evitar incidentes en carretera.
Y, sin embargo, la experiencia es un factor predominante en el perfil del motorista actual: el 59% de los encuestados acumula más de diez años sobre dos ruedas. A pesar de ello, un 10% considera que su exposición al riesgo es baja o muy baja, una percepción que contrasta con la realidad de la siniestralidad. En el extremo opuesto, casi la mitad de los motoristas reconoce que el riesgo es alto o muy alto, con una notable diferencia entre mujeres (69,5%) y hombres (43,2%).
Pero si hay un aspecto especialmente preocupante es la normalización de ciertas conductas peligrosas. Más de la mitad de los encuestados admite haber superado los límites de velocidad en alguna ocasión, así como realizar maniobras como zigzaguear entre vehículos o utilizar el arcén para avanzar. Estas prácticas, lejos de ser anecdóticas, forman parte del día a día de muchos conductores.
Igualmente, el estudio también establece una relación directa entre quienes han sufrido accidentes y una mayor incidencia de sanciones por infracciones graves, como el exceso de velocidad, el consumo de alcohol o drogas y la conducción sin casco. Un patrón que evidencia que la siniestralidad no es fruto del azar, sino de hábitos reiterados.
En este contexto, la formación emerge como uno de los grandes retos pendientes. Solo el 22,6% de los motoristas ha recibido formación adicional, pese a que más del 90% de quienes han participado en cursos de perfeccionamiento aseguran haber mejorado sus habilidades. La conclusión es evidente: la formación funciona, pero sigue siendo minoritaria.
Consciente de esta carencia, la DGT ha reforzado recientemente la regulación del permiso A, introduciendo un enfoque más práctico y orientado a la conducción real. Además, se han impulsado cursos voluntarios de conducción segura y eficiente que, como incentivo adicional, permiten recuperar puntos del carné. Hasta la fecha, más de 700 motoristas han participado en estas iniciativas.
Otro perfil analizado en el estudio es el de los llamados “reborn”, motoristas que regresan a la conducción tras años de inactividad. Este grupo, que suele optar por motos de corte sport touring o custom y un uso más recreativo, reconoce una mayor percepción del riesgo. Sin embargo, también admite incurrir en prácticas inseguras, lo que refuerza la idea de que ser consciente del peligro no siempre implica evitarlo.
En definitiva, el informe dibuja un escenario en el que la experiencia no basta y la percepción del riesgo no garantiza una conducción responsable. Reducir la siniestralidad entre motoristas pasa, inevitablemente, por fomentar la formación, reforzar la concienciación y, sobre todo, desterrar hábitos que siguen demasiado arraigados en la conducción cotidiana.
Porque, en la carretera, la diferencia entre disfrutar y lamentar puede depender de decisiones que se toman en cuestión de segundos.
Datos siniestros motoristas
| Cifra |
Descripción |
| 1 de cada 4 |
Motoristas que han sufrido al menos un siniestro en los últimos 10 años. |
| 59% |
Motoristas que conducen una moto habitualmente desde hace más de 10 años. |
| 10% |
Motoristas que perciben un riesgo bajo o muy bajo. |
| 43,2% |
Motoristas varones que consideran el riesgo alto o muy alto. |
| 69,5% |
Motoristas mujeres que consideran el riesgo alto o muy alto. |
| >50% |
Motoristas que declaran circular puntualmente a más velocidad de la permitida. |
| 22,6% |
Motoristas que han recibido formación adicional sobre conducción. |
| >90% |
Asistentes a cursos de perfeccionamiento que afirman haber mejorado su conducción. |